ELDERS: Pasemos ahora a la segunda parte de la discusión, a la política.
Primero quisiera preguntarle al señor Foucault por qué le interesa
tanto la política, ya que me dijo que le interesa de hecho mucho más que
la filosofía.
FOUCAULT: En realidad, la filosofía nunca me
importó, pero ése no es un problema. Su pregunta es: ¿por qué me
interesa tanto la política? Si pudiera responder de una forma muy
sencilla, diría lo siguiente: ¿por qué no debería interesarme? Es decir,
qué ceguera, qué sordera, qué densidad de ideología debería cargar para
evitar el interés por lo que probablemente sea el tema más crucial de
nuestra existencia, esto es, la sociedad en la que vivimos, las
relaciones económicas dentro de las que funciona y el sistema de poder
que define las maneras, lo permitido y lo prohibido de nuestra conducta.
Después de todo, la esencia de nuestra vida consiste en el
funcionamiento político de la sociedad en la que nos encontramos.