Si se insiste en hacer preguntas radicales sobre
cualquier cosa (“lo ente”), dice
Heidegger, se marcha por una senda que anula el pensar mismo o la
reflexión. Es decir, pensando de este
modo o con conceptos al modo hegeliano por ejemplo, quedaremos obnubilados, “fly”, o suspendidos
en una nada conceptual; en ella ya no podría
funcionar nuestra razón ni nuestro
entendimiento racional, produciendo abstracciones
y representaciones racionales.
