“[…] Quedé en las tinieblas, pues en las Américas el limón es de color
verde […] Una tisana hecha con hierbas viejas tenía el sabor inconfundible de
una procesión de Viernes Santo. Cuando
al Che Guevara le dieron a probar la primera gaseosa que se hizo en Cuba para
sustituir el refresco del Cuba Libre, dijo sin vacilar ante las cámaras de
televisión: ‘Sabe a cucaracha’ […]”
“[Cualquier manual de historia de la filosofía] podría ser menos efímero
que (…) tantos otros, si se descubre a tiempo que no hay nada más útil y noble
[que los manuales de historia de la filosofía] para que jueguen los niños
[grandes que se creen filósofos] (…) Y también, con un poco de suerte, los
buenos [filósofos que han leído a los clásicos] hasta los cien”. (Texto
ligeramente modificado por mí, con el perdón del autor ya ido.)
Gabriel García Márquez. Prólogo a “Clave: Diccionario del Español Actual”.
Leyendo el epígrafe me pregunto, ¿no tendríamos que volver a leer completo el librito de José Ferrater Mora
"Modos de Hacer Filosofía"?
Hay estilos filosóficos y maneras de "hacer filosofía".
La manera “muy nuestra” es la del
“torero” que mira los toros desde la barrera. Y que espera torear algún día toros de raza
crecidos en el extranjero.
Nuestro estilo es narrativo y "desinteresado", muy "objetivo". Al menos eso creen (muy subjetivamente) los profesores de filosofía, todos haciendo "historia -mala- de la filosofía (subjetiva)" (Occidental anglo-europea).
¿Y la filosofía -de la liberación- latinoamericana? Para mí: "paja histórica e historicista". Un simple “bodrio-sin-más”.
Nuestro estilo es narrativo y "desinteresado", muy "objetivo". Al menos eso creen (muy subjetivamente) los profesores de filosofía, todos haciendo "historia -mala- de la filosofía (subjetiva)" (Occidental anglo-europea).
¿Y la filosofía -de la liberación- latinoamericana? Para mí: "paja histórica e historicista". Un simple “bodrio-sin-más”.
Por ello cualquier disciplina filosófica enseñada en estos "predios
latino-españoletes" –ética, epistemología, hasta la misma lógica- es
“histórica” e historicista”, y de paso “escolástica”. Puro cuento.
Digo en nuestro medio "latino-hispano-parlante" (sic), pues los españoles padecen del mismo mal.
Mientras tanto los “anglo-parlantes”, esos sí que "hacen
filosofía", re-inventando su propio
método (como siempre lo han hecho en muchos ámbitos, sobre todo
científico-tecnológicos). Y aplicándolo
hasta para intentar "saber algo" (análisis) -y decirlo luego- del
pelo y el sucio en sus uñas (por tanto trabajo manual, aborrecible para nosotros tan católicos e hidalgos).
Platón llamaba a ese método "dialéctica", a la cual le agregó su discípulo
Aristóteles "Retórica". Exactamente como quería Kant.
El modo o estilo anglosajón es realmente un "quehacer".
El nuestro es un placer: gozamos hablando paja, y de paso lo saboreamos "literariamente”. Eso ni es clásico ni es filosofía. Lo diría, de nuevo, el amargado de Könisberg.
El nuestro es un placer: gozamos hablando paja, y de paso lo saboreamos "literariamente”. Eso ni es clásico ni es filosofía. Lo diría, de nuevo, el amargado de Könisberg.
Nuestro filósofo “real-maravilloso” se llama Gabriel García Márquez, a quien puso
en práctica el “filósofo pragmático caribe-cubano” (caribe = pícaro, ladino,
zorro, artero, truhan, etc.):
Fidel Castro Ruz.
En este sentido Vene-cuba en los actuales momentos es un laboratorio de
filosofía pragmática para el filósofo "USAmericano-cubano-caribeño"
redivivo
"John Fidel Dewey Pierce y Castro Ruz".
"John Fidel Dewey Pierce y Castro Ruz".
Ja, ja!
lmp 17/08/2015

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